
Mandarina
Las mandarinas son una fruta fantástica y jugosa para introducir a los bebés alrededor de los 6 meses, una vez que están listos para los sólidos. Su sabor dulce y ácido suele ser un éxito entre los más pequeños y ofrece una gran experiencia sensorial.
Cómo servirlo
Retira la membrana y las semillas, luego ofrece gajos pequeños, suaves y aplastados.
Sirve los gajos cortados en trozos más pequeños, del tamaño de un bocado, sin membranas ni semillas.
Sirve los gajos enteros, asegurándote de que no sean demasiado grandes o firmes para la capacidad de masticación de tu hijo.
Nutrición
Las mandarinas son una excelente fuente de vitamina C, vital para un sistema inmunitario fuerte, y ayudan al cuerpo a absorber mejor el hierro de otros alimentos. También proporcionan hidratación y azúcares naturales para una energía rápida. Las pequeñas cantidades de fibra ayudan a la salud intestinal general.
A tener en cuenta
Este alimento puede suponer un riesgo de atragantamiento para los bebés. Prepáralo con un tamaño y una textura adecuados a su edad y supervisa siempre a tu bebé mientras come.
Retira siempre las semillas y asegúrate de quitar o picar finamente la membrana fina y fibrosa para evitar el riesgo de asfixia. Debido a que son ácidas, algunos bebés pueden desarrollar una leve erupción alrededor de la boca, que generalmente desaparece por sí sola.
Consejo
Si a tu bebé le parece demasiado ácida, mezcla trozos pequeños con yogur natural entero para equilibrar la acidez.





