
Lechuga romana
La lechuga romana ofrece un sabor suave y se puede introducir a partir de los 6 meses, siempre cocida y finamente preparada. Es una forma suave de introducir verduras de hoja verde.
Cómo servirlo
Cocida hasta que esté muy blanda y hecha puré, o finamente picada y mezclada con otros alimentos blandos.
Finamente rallada y cocida en platos blandos como huevos revueltos o estofados.
Finamente rallada y al vapor, o cocida en varios platos, asegurándose de que esté muy tierna.
Nutrición
Aporta Vitamina K, importante para la coagulación de la sangre y el desarrollo óseo, y Vitamina A (beta-caroteno), crucial para una visión saludable y la función inmunológica.
A tener en cuenta
Cocine la lechuga romana hasta que esté muy blanda y marchita, luego píquela finamente o haga un puré para evitar la asfixia.
Los trozos grandes de lechuga cruda pueden ser difíciles de masticar y tragar para los bebés, lo que representa un peligro de asfixia. Siempre cocínela y prepárela finamente para su bebé.
Consejo
Cocine siempre la lechuga romana hasta que esté muy blanda y marchita, lo que la hace mucho más fácil de manejar y digerir para los bebés.





