
Pera
Debido a lo resbaladiza y dura que es la fruta, las peras crudas pueden ser un peligro de asfixia. Por otro lado, las peras pueden introducirse tan pronto como tu bebé esté listo para empezar con los sólidos, lo que suele ocurrir alrededor de los 6 meses de edad, si las cueces al vapor o las hierves a fuego lento hasta que estén blandas, o las cortas en rebanadas muy finas.
Cómo servirlo
Cocina mitades de pera (sin corazón, con o sin piel) hasta que estén blandas.
Empieza a ofrecer trozos pequeños de peras maduras y blandas una vez que el bebé haya desarrollado su agarre de pinza. También puedes seguir cocinando y sirviendo medias peras o porciones pequeñas de peras cocidas, además de seguir ofreciendo rodajas finas de peras maduras y blandas.
En esta etapa, casi todo funciona con peras maduras y blandas. Cuando creas que tu bebé está listo, presenta la fruta entera con piel después de cortarla en cuartos y retirar el corazón y las semillas.
Nutrición
La variedad de vitaminas y minerales que se encuentran en las peras incluye el cobre, que ayuda al cuerpo a absorber el hierro; la vitamina C y otros antioxidantes, que apoyan un sistema inmunológico fuerte; y la vitamina K. La mayor parte de la fibra de las peras, que se sabe que es abundante, se encuentra en la piel.
A tener en cuenta
Este alimento puede suponer un riesgo de atragantamiento para los bebés. Prepáralo con un tamaño y una textura adecuados a su edad y supervisa siempre a tu bebé mientras come.
Los trozos de pera cruda o deshidratada representan un riesgo de asfixia. Puedes hervir, cocinar al vapor o escalfar las peras hasta que estén completamente blandas para reducir el riesgo. Las alergias a la pera son extremadamente poco comunes.
Consejo
Dado que pueden ser rociadas con pesticidas, elige peras orgánicas si puedes. Sin embargo, un lavado a fondo puede reducir los residuos de pesticidas si las opciones orgánicas no son accesibles o asequibles.





