
Menta
La menta puede introducirse de forma segura tan pronto como tu bebé empiece con los sólidos, alrededor de los 6 meses. Añade un perfil de sabor refrescante y brillante que ayuda a los bebés a ampliar su paladar más allá de los alimentos insípidos.
Cómo servirlo
Finamente picada y mezclada en yogur, puré de guisantes o purés de frutas.
Picada finamente e incorporada en requesón, hummus o mezclada en salsas para pasta.
Úsala como guarnición aromática en verduras cocidas o picada en ensaladas.
Nutrición
Aunque se utiliza en pequeñas cantidades, la menta contiene trazas de vitamina A y antioxidantes que apoyan la salud inmunológica. También se sabe que tiene propiedades calmantes que pueden ayudar a aliviar el malestar estomacal después de las comidas.
A tener en cuenta
Utiliza siempre hojas frescas y asegúrate de que estén finamente picadas o mezcladas en purés para evitar posibles riesgos de asfixia. Empieza con una pizca diminuta para asegurarte de que a tu bebé le guste la fuerte sensación refrescante.
Consejo
Prueba a mezclar menta fresca con guisantes verdes cocidos al vapor para obtener una combinación de sabores sofisticada que a menudo resulta encantadora para los bebés.





