
Jícama
La jícama es una raíz vegetal crujiente y refrescante que ofrece una textura única para los bebés que exploran nuevas sensaciones. Es muy versátil y suave, lo que la convierte en una gran adición a una dieta de destete variada.
Cómo servirlo
Cocina al vapor o hierve bastones de jícama hasta que estén lo suficientemente blandos como para aplastarlos entre el pulgar y el índice.
Sirve cubos cocidos y blandos que el bebé pueda recoger fácilmente con los dedos.
Puedes pasar a servir jícama cruda en rodajas finas si el niño ya domina la masticación, aunque la versión cocida sigue siendo más segura.
Nutrición
La jícama es una excelente fuente de fibra dietética, útil para mantener una digestión regular en los bebés. También contiene cantidades significativas de vitamina C, esencial para un sistema inmunológico robusto y una piel sana.
A tener en cuenta
Este alimento puede suponer un riesgo de atragantamiento para los bebés. Prepáralo con un tamaño y una textura adecuados a su edad y supervisa siempre a tu bebé mientras come.
La jícama cruda es muy dura y presenta un alto riesgo de asfixia; debe cocinarse hasta que esté blanda para bebés menores de 12 meses. Asegúrate de pelar toda la piel antes de prepararla, ya que no es comestible.
Consejo
Intenta cocinar bastones de jícama al vapor con una pizca de canela para obtener un premio aromático y naturalmente dulce, fácil de agarrar.





