
Farro
El farro es un grano antiguo que ofrece una textura deliciosa y masticable una vez bien cocido, lo que lo convierte en una excelente introducción a texturas complejas. Es adecuado a partir de los 6 meses, una vez que tu bebé haya comenzado con otros granos, siempre que se cocine hasta quedar muy blando para asegurar una fácil digestión.
Cómo servirlo
Cocido hasta que esté muy blando y servido como puré o mezclado con otros purés.
Ofrece granos tiernos bien cocidos, mezclados con yogur o purés de verduras suaves.
Sirve como base para ensaladas de grano o platos mezclados, asegurando que la textura sea manejable.
Nutrición
El farro es una potencia nutricional, rico en carbohidratos complejos para una energía sostenida y fibra dietética para promover una digestión saludable. También es una buena fuente de proteína, esencial para el rápido crecimiento y desarrollo de tu bebé. Además, aporta hierro y vitaminas del complejo B, apoyando la salud cerebral y nerviosa en general.
A tener en cuenta
Este alimento puede suponer un riesgo de atragantamiento para los bebés. Prepáralo con un tamaño y una textura adecuados a su edad y supervisa siempre a tu bebé mientras come.
El farro contiene gluten, por lo que es importante observar si hay reacciones adversas al introducirlo. Cocina siempre el farro hasta que esté blando y tierno, y considera triturarlo hasta obtener una consistencia de avena si a tu bebé le cuesta al principio con los granos.
Contiene: gluten
Consejo
Remoja el farro durante la noche antes de cocinarlo para reducir significativamente el tiempo de cocción y mejorar la digestibilidad para la sensible pancita de tu bebé.





