
Baya de Saúco
La saúco puede introducirse a partir de los 8 meses, siempre que se prepare correctamente. Dado que la baya de saúco cruda contiene compuestos que pueden causar molestias digestivas, debe estar completamente cocinada para garantizar que sea segura para tu pequeño.
Cómo servirlo
Cocidas a fuego lento en un jarabe espeso sin semillas o una reducción colada servida sobre avena.
Mezcladas en pequeñas cantidades con fruta machacada o yogur.
Incorporadas en productos horneados o batidos.
Nutrición
Las bayas de saúco son famosas por su alta concentración de vitaminas A y C, vitales para la salud visual y la función inmunitaria. Contienen potentes antioxidantes que ayudan a proteger las células contra daños. Incluirlas en una dieta equilibrada puede aportar un maravilloso impulso a la ingesta de nutrientes de tu bebé.
A tener en cuenta
Este alimento puede suponer un riesgo de atragantamiento para los bebés. Prepáralo con un tamaño y una textura adecuados a su edad y supervisa siempre a tu bebé mientras come.
Nunca sirvas bayas de saúco crudas ni sus hojas, ya que pueden ser tóxicas; asegúrate siempre de que estén hervidas o cocidas a fuego lento hasta que se deshagan por completo. No son un alérgeno común, pero como con cualquier fruta nueva, introdúcelas en pequeñas cantidades para observar si hay sensibilidad.
Consejo
Al comprar productos de saúco como jarabes, asegúrate de que estén formulados específicamente para bebés y que no contengan miel añadida, la cual no es segura para menores de un año.





