
Trufa
Las trufas, un hongo gourmet, se pueden introducir a los bebés alrededor de los 6 meses para la exposición al sabor, aunque ofrecen un valor nutricional mínimo. Pueden añadir un sabor único y terroso a las comidas del bebé.
Cómo servirlo
Pequeñas cantidades de aceite de trufa de alta calidad (no esencia) o trufa extremadamente finamente rallada mezclada en purés o cereales blandos.
Pequeñas virutas de trufa o una pizca de aceite de trufa en platos cocidos, asegurándose de que no queden trozos duros.
Trufa finamente rallada o aceite de trufa se pueden añadir a comidas apropiadas para la edad, siempre con moderación.
Nutrición
Las trufas ofrecen un valor nutricional mínimo para los bebés, sirviendo principalmente como agente saborizante para introducir gustos salados (umami) únicos. No son una fuente significativa de vitaminas o minerales.
A tener en cuenta
Sirva solo aceite de trufa o trufa extremadamente finamente rallada, asegurándose de que no haya trozos grandes o duros.
Introduzca las trufas en cantidades muy pequeñas para evitar abrumar el paladar en desarrollo de su bebé. Siempre use productos de trufa puros y de alta calidad y evite los saborizantes artificiales.
Consejo
Use aceite de trufa con moderación para añadir una nota aromática y terrosa al puré de patatas o a los huevos revueltos para su niño pequeño.




