
La primera cucharadita
Elegir entre cereal de arroz, aguacate o plátano, y qué hacer a continuación
La primera vez que le ofreces a tu bebé algo más que leche es un gran acontecimiento, para ambos. No tiene por qué ser complicado, y no hay un único 'alimento correcto' para empezar. Lo más importante es empezar de forma sencilla, mantener la calma y tener bajas expectativas. Aquí tienes todo lo que necesitas para que esa primera cucharadita sea un éxito.
Por qué empezar de forma sencilla
Los alimentos de un solo ingrediente son el estándar de oro para empezar con los sólidos porque te permiten identificar exactamente lo que tu bebé está comiendo si ocurre una reacción. También le dan a tu bebé la oportunidad de experimentar sabores y texturas individuales claramente, construyendo un paladar desde cero. Empieza con un solo alimento nuevo a la vez durante unos días antes de añadir otro.
Cereal de arroz, aguacate, plátano, ¿cuál es la diferencia?
El cereal de arroz fortificado con hierro ha sido durante mucho tiempo el primer alimento tradicional y es una opción razonable porque es fácil de diluir hasta obtener una consistencia muy suave y aporta algo de hierro. El aguacate es denso en nutrientes, rico en grasas saludables que apoyan el desarrollo cerebral y tiene una textura naturalmente cremosa; solo necesita ser triturado y diluido con un poco de leche materna o fórmula. El plátano maduro es naturalmente dulce, fácil de triturar y práctico, aunque es bajo en hierro y más alto en azúcar que las verduras. Los tres son de bajo alérgeno, fáciles de preparar y suaves para un nuevo sistema digestivo.
Cómo preparar cada uno
Para el cereal de arroz, mezcla una cucharadita de cereal seco con cuatro o cinco cucharaditas de leche materna o fórmula hasta que tenga una consistencia muy fina, casi líquida. Para el aguacate, saca un cuarto de aguacate maduro, tritúralo bien y diluye con leche materna o fórmula hasta que esté suave. Para el plátano, tritura un trozo pequeño de plátano muy maduro con un tenedor y luego diluye con líquido hasta que no tenga grumos. En esta etapa, la textura debe ser completamente suave; el intestino de tu bebé aún no está listo para los grumos.

Paso a paso: tu primera sesión de alimentación
Elige un momento en que tu bebé esté alerta y contento/a —no demasiado hambriento/a ni demasiado lleno/a, idealmente aproximadamente una hora después de una toma de leche. Siéntalo/a erguido/a en una trona o en tu regazo con buen apoyo para la cabeza. Carga solo una pequeña cantidad —no más de media cucharadita— en una cuchara de bebé con punta suave y llévasela a los labios en lugar de empujársela. Deja que explore, pruebe y decida si lo acepta. Si gira la cabeza o hace una mueca, retira la cuchara e inténtalo de nuevo mañana.
Qué es normal en las primeras sesiones
La mayor parte de esa primera cucharadita terminará en la barbilla de tu bebé, en el babero o en algún lugar inesperado. Eso es completamente normal. Los bebés están aprendiendo una habilidad motora completamente nueva —mover la comida a la parte posterior de la boca y tragar— y eso lleva tiempo. Una pequeña cantidad de arcadas (no atragantamientos) también es común a medida que se adaptan a una nueva textura. Intenta ofrecer una o dos cucharaditas de comida por sesión en la primera semana, y no te preocupes si comen menos o parecen desinteresados algunos días.
Ideas clave
Fuentes científicas
Las recomendaciones de esta guía se basan en estas referencias.