
Alérgenos 101
Cómo introducir de forma segura los cacahuetes, los huevos y los demás alérgenos principales
La introducción de alérgenos es uno de los temas que más preocupan a los padres, y también es uno en el que la ciencia ha cambiado significativamente en la última década. La versión corta: introducir los alérgenos temprano ahora se considera protector, no arriesgado. Esto es lo que necesitas saber para hacerlo de forma segura y con confianza.
Por qué es importante la introducción temprana
La investigación —incluido el estudio histórico LEAP (Learning Early About Peanut Allergy)— demostró que introducir los cacahuetes temprano y de forma regular reduce en hasta un 80% el riesgo de desarrollar una alergia a los cacahuetes en bebés de alto riesgo. Basándose en esta y otras pruebas similares, los principales organismos de salud ahora recomiendan introducir los alérgenos principales a partir de los 6 meses de edad, en lugar de evitarlos. Esperar hasta más tarde, que antes se consideraba el enfoque seguro, ya no se aconseja para la mayoría de los bebés.
Los principales alérgenos a introducir
Los nueve alérgenos alimentarios principales son: leche de vaca, huevos, cacahuetes, frutos secos, trigo, soja, sésamo, pescado y marisco. Estos representan la gran mayoría de las reacciones alérgicas en los niños. No es necesario introducirlos todos en la primera semana, pero ninguno de ellos debe retrasarse intencionadamente más allá de los primeros meses de la alimentación complementaria. Introdúcelos uno a uno para que puedas identificar la causa si se produce una reacción.
Cómo introducirlos de forma segura
Para los cacahuetes, usa mantequilla de cacahuete suave (nunca cacahuetes enteros, que son un riesgo de asfixia) diluida hasta una consistencia muy líquida con un poco de agua hervida enfriada o leche materna. Ofrece una pequeña cantidad —aproximadamente un cuarto de cucharadita— mezclada con un puré que tu bebé ya tolere. Para el huevo, asegúrate de que siempre esté bien cocido (revuelto o duro), ya que el huevo crudo o poco cocido conlleva riesgo bacteriano. En cuanto a la leche de vaca, los lácteos enteros como el yogur o el queso se pueden ofrecer como alimento a partir de los 6 meses, aunque la leche de vaca como bebida debe esperar hasta los 12 meses.

La regla de uno en uno
Al introducir cualquier nuevo alérgeno, ofrécelo solo o mezclado con un alimento que tu bebé ya haya comido de forma segura. No introduzcas dos nuevos alérgenos el mismo día. Ofrece cada nuevo alérgeno por la mañana para que tengas el resto del día para observar a tu bebé, y así no tengas que monitorizar nada durante la noche. Sigue ofreciendo el mismo alérgeno durante unos días para fomentar la tolerancia, en lugar de ofrecerlo solo una vez.
Señales de una reacción alérgica
La mayoría de las reacciones alérgicas en bebés son leves e incluyen urticaria, una erupción alrededor de la boca o hinchazón leve. Las reacciones más graves — anafilaxia — son raras pero pueden incluir hinchazón repentina de los labios o la lengua, dificultad para respirar, pérdida de color o flacidez extrema. Si observas cualquiera de estos signos graves, llama al 999 (Reino Unido) o al 911 (EE. UU.) inmediatamente. Para reacciones leves, contacta a tu médico de cabecera o proveedor de atención médica para obtener orientación sobre los siguientes pasos.
Una nota sobre los bebés de alto riesgo
Si tu bebé tiene eccema grave o ya ha tenido una reacción alérgica a algún alimento, consulta a tu médico de cabecera o a un alergólogo antes de introducir cacahuetes u otros alérgenos principales en casa. Podrían recomendar una introducción supervisada en un entorno clínico. Para la mayoría de los bebés sin estos factores de riesgo, la introducción de alérgenos en casa es segura y se fomenta.
Ideas clave
Fuentes científicas
Las recomendaciones de esta guía se basan en estas referencias.