
Sardinas
Pescados y mariscos
Las sardinas son un pescado azul pequeño conocido por ser rico en ácidos grasos omega-3, calcio y proteínas, a la vez que tienen un contenido relativamente bajo de mercurio. Pueden ser una adición nutritiva a una dieta de embarazo cuando se cocinan y se comen con moderación.
Por qué es bueno en el embarazo
Las sardinas son una excelente fuente de DHA, una grasa omega-3 que apoya el desarrollo cerebral y ocular de tu bebé. Su contenido de calcio y vitamina D contribuye al crecimiento óseo, mientras que el hierro y las proteínas apoyan tu mayor volumen sanguíneo y el desarrollo de los tejidos de tu bebé.
Nutrientes clave
Ideas para servirlo
Seguridad
Como pescado azul, las sardinas deben limitarse a unas dos porciones a la semana como parte de tu ingesta total de mariscos para controlar la exposición a contaminantes ambientales. Siempre cocina las sardinas completamente y evita cualquier preparación cruda o ahumada que no haya sido cocinada por completo. Elige sardinas enlatadas envasadas de una manera que se ajuste a tus objetivos de ingesta de sodio.
Excelente pescado azul bajo en mercurio — cocina bien; limita el pescado azul a ~2 porciones/semana.Elige sardinas frescas que huelan a limpio y tengan los ojos brillantes, o selecciona sardinas enlatadas de una marca de confianza. Cocina las sardinas frescas completamente hasta que la carne esté opaca por completo, y evita las preparaciones ahumadas o crudas. Guarda las sardinas frescas en el refrigerador y úsalas rápidamente, o mantén las sardinas enlatadas en una despensa fresca hasta que se abran. Limita el pescado azul como las sardinas a unas dos porciones a la semana para equilibrar los beneficios de los omega-3 con la exposición a contaminantes.